AULA DRAMATÚRGICA

PROYECTO "AULA DRAMATÚRGICA" - DEPARTAMENTO DE HISTORIA (COLEGIO MARAVILLAS)


A lo largo de estos diez años, hemos podido observar como la implicación de los alumnos en el proyecto se ha ido incrementando progresivamente, a la vez que sus aptitudes. Las mejoras a nivel colectivo han sido numerosas. 

El taller de teatro ha creado cohesión entre alumnos de distintas edades y con diferentes características, personal laboral docente y no docente del centro y madres y padres voluntarios. Todos ellos han interiorizado un concepto 

de grupo y de trabajo cooperativo que hoy forma parte de sus modus operandi. Cada miembro ofrece lo mejor de sí mismo en beneficio del grupo, favoreciendo resultados siempre positivos. Asimismo, el desarrollo individual y 

personal de cada alumno participante se ha visto reforzado, aspecto que, actualmente, corroboran tanto ellos mismos, como sus profesores y familiares. Esto se puede observar en distintos elementos, como en sus cualidades 

comunicativas y expresivas, en sus capacidades de adaptación y socialización, en su autonomía, en su solvencia a la hora de resolver problemas y, en definitiva, en la mejora de su autoestima. Además, a todo esto, hay que 

sumar la adquisición de conocimientos específicos en lo que a las artes escénicas se refiere, así como en los aspectos concretos tratados en los diferentes espectáculos llevados a cabo (Historia Antigua y mitología a través del 

teatro grecolatino, Historia Moderna a través de los clásicos del Siglo de Oro español, Historia Contemporánea a través del teatro-documental y otros montajes representados mediante el proyecto lector, etc.). Actualmente, el 

taller cuenta con más de 100 miembros de distintas edades y con diferentes características, mostrando, todos ellos, un interés y una responsabilidad sin precedentes en el centro.


Como consecuencia de los buenos resultados observados a lo largo de estos años en los alumnos del taller teatral, surge la idea de incluir el arte dramático como método de enseñanza dentro de la asignatura de Historia, con el

 objetivo de solventar una serie de carencias que se han observado desde hace años y de manera progresiva, tanto en la asignatura de Historia en particular, como en la enseñanza en general.


Uno de los grandes problemas que dificulta el correcto desempeño de las funciones de la asignatura de Historia en las aulas de secundaria españolas es que, desde hace algunos años, la valoración que hacen en general los 

alumnos acerca de la misma se está deteriorando significativamente. Cada vez son más los que opinan que la asignatura carece de utilidad, frente a otras materias que para ellos resultan más prácticas y atractivas a simple 

vista, como pueden ser los idiomas, las ciencias, la informática o la economía. A esto se le suma, además, la extensión de la materia, con un carácter demasiado teórico, según ellos, con pocos elementos que comprender y 

muchos que memorizar. Igualmente, la facilidad con la que hoy día pueden acceder a la información que les resulta más atractiva, provoca que la que les ofrecemos en la asignatura pierda interés para ellos, aspecto que 

exteriorizan con una actitud excesivamente pasiva durante el transcurso de las clases, a pesar del esfuerzo de los docentes por llamar su atención. La única inquietud que la Historia provoca en ellos responde a la pura 

necesidad de aprobar la asignatura, por lo que se limitan a tratar de memorizar el temario del que deben examinarse.


Estas situaciones provocan que el aprendizaje sea muy superficial y que la información que retienen de un año a otro consista en una serie de ideas generales, poco sustanciales y nada consistentes. Como consecuencia, al 

pasar de curso, la mayoría de los estudiantes no posee la preparación adecuada para enfrentarse a la asignatura, concluyendo sus estudios sin la adquisición de los conocimientos necesarios y sin las aportaciones que la 

Historia podría y debería haberle ofrecido. Esto hace que el lugar de la asignatura en el currículo pierda valor e incluso sentido, en última instancia. Por tanto, consideramos que la necesidad de acercar la Historia a nuestros 

alumnos se ha hecho imprescindible ya que ahora, más que nunca, su papel en la Educación Secundaria Obligatoria debería ser predominante. 


A pesar de todo esto, nuestra experiencia en el taller teatral, nos ha otorgado la certeza de que es posible innovar llevando el teatro a las aulas, de que es posible despertar el interés de los alumnos por la Historia mediante el 

arte dramático y de que son numerosos los beneficios que el teatro puede aportar a la comunidad educativa.

Muchos son los estudios que se han realizado sobre la utilidad del teatro en la educación. Sin embargo, a pesar de que la producción teórica es abundante, la práctica de este recurso didáctico, así como de otros que podemos 

considerar innovadores, sigue siendo bastante reducida en la mayoría de las aulas españolas, debido principalmente, a la realidad que acabamos de describir. Es por ello, que una de las bases para la realización de este 

proyecto ha sido nuestra experiencia directa y empírica con los alumnos.


A través de nuestras actividades hemos comprobado, por un lado, cómo mediante la dramatización aumenta el nivel de motivación, compromiso e interés del alumno por la materia y, por otro lado, cómo al realizar una obra con 

contenido histórico o al recrear un acontecimiento, el alumno no solo llega a comprenderlo, sino que mediante un aprendizaje activo, este profundiza en el mismo hasta interiorizarlo. Además, a través del uso de las técnicas de 

construcción del personaje desarrolladas por autores como Stanislavski y Grotowski, conseguimos que el alumno llegue a identificarse con el personaje que interpreta, lo que, indudablemente, mejora su comprensión global de 

los acontecimientos recreados y de los distintos fenómenos y procesos implícitos en los mismos.


El proyecto “Aula Dramatúrgica” comparte características con otras actividades realizadas por Alezeiateatro en el centro, sin embargo, se diferencia en que este pretende ser un proyecto de innovación que consiga normalizar el 

uso del arte dramático como recurso en la enseñanza de Historia en Educación Secundaria.


Su desarrollo ha consistido no solo en el uso del arte dramático como recurso educativo para la enseñanza de la Historia, sino más bien en la elaboración y representación de una serie de teatros-documentales por parte de 

todos los alumnos de 4º de ESO, en base a los diferentes bloques temáticos de la asignatura de Historia en un periodo concreto, en este caso, el Siglo XX. Su elaboración se ejecutó a través de diversas actividades y métodos 

de trabajo, con el objetivo de que el proyecto de innovación se desarrollase durante todo un curso lectivo. El conjunto de las composiciones fue representado en el salón de actos del Colegio Maravillas, con el propósito de lograr 

que el resto del alumnado y del profesorado se interesase en realizar y participar en este tipo de proyectos y metodologías, a través de lo que podríamos denominar una “ilustración modélica”.


Hemos de señalar, que la elección del curso de 4º de ESO para llevar a cabo el proyecto responde a varias realidades. Por un lado, consideramos que el ciclo de la ESO, en su conjunto, es más adecuado que el de Bachillerato,

 debido a que no está sujeto a la presión que supone superar una prueba externa como es la selectividad. Por otro lado, en base a nuestra experiencia en el taller extraescolar del centro, hemos llegado a la conclusión de que al 

tratarse del último ciclo de la ESO, los alumnos poseen una madurez y unos conocimientos que consideramos más apropiados para sacar el máximo provecho a los beneficios de la metodología teatral, teniendo en cuenta la 

materia que nos compete, la Historia. No obstante, el proyecto está pensado para poder ser extrapolado a otros cursos (tanto de la ESO como de Bachillerato), siempre y cuando este se adaptase a las posibilidades y a las 

necesidades específicas de cada nivel.


Por lo tanto, como indica el título de este proyecto, el “Aula Dramatúrgica” busca, en última instancia, la normalización del uso del arte dramático en la enseñanza de Historia. Y con “normalización”, nos referimos tanto a convertir

 el uso de este recurso educativo en algo habitual, como a intentar hacer que se ajuste a un modelo común, en la medida de lo posible. Así pues, el “Aula Dramatúrgica” no es un proyecto de innovación diseñado para un aula, 

una asignatura y un número concreto de alumnos, ya que la plasticidad de la metodología teatral permite que una vez dominada, esta pueda ser utilizada para alcanzar objetivos muy diferentes a los planteados en nuestro 

proyecto.


Daniel Macías Esteban y Juan Manuel Castillo Cerdán         



día de la representación (junio de 2017)


Los resultados de nuestro proyecto fueron más que satisfactorios tanto para nosotros, como para los alumnos participantes y para el resto del alumnado y del profesorado que pudo disfrutar de la representación final.


¡¡¡enhorabuena a todos!!!